¡Vaya semanita!

10 de abril de 2011

mariposeando

Lunes 11 (19:30) Apuntad en la agenda que esta cita es de las importantes: Presentación de Los lemmings y otros de Fabián Casas (Alpha Decay). Antonio Jiménez Morato reúne a un grupo de autores con un denominador común: su pasión por el escritor argentino (que sí, que sí... también él estará con nosotros).

Martes 12 (20:00) I Cata Tipos Infames. Esta primera convocatoria ya está cerrada, pero podéis apuntaros a la siguiente. Para más información manteneros atentos al dial o escribidnos a librosyvinos@tiposinfames.com

Jueves 14 (20:00) Marinettinanos del mundo todos... ¡uníos en Tipos Infames!. Presentamos Futurismo. La explosión de la vanguardia (Vaso Roto) un libro colectivo sobre arte, automóviles rugientes y metralla. Intervendrán los autores y el editor. Se beberá vino y se entonarán canciones pirotécnicas.

Viernes 15 (20:30) Terminamos el carrusel de presentaciones con Asco de José Ángel Barrueco (Eutelequia). Embarcaros junto al autor, Bernhard y Foster Wallace en este viaje infame.

Y como siempre seguimos con nuestro taller de escritura creativa, las quedadas de charleston y las clases de entomología con nuestro profesor Vladimir. Os esperamos.

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Micah P. Hinson hoy en Tipos Infames

15 de noviembre de 2010
Micah le dedica su primera novela "a los perdidos" (le estamos muy agradecidos)

Hoy, lunes 15, el músico y escritor Micah P. Hinson presentará en nuestra humilde morada su novela 'No voy a salir de aquí' (Alpha Decay).

Ha pasado esta misma mañana por nuestra librería, ha dicho que tenemos los huevos muy gordos y se ha tomado un zumito. Extraño y entrañable a partes iguales este tipo: prueba de ello lo que nos ha escrito como dedicatoria de su libro mientras daba caladas a su cigarro eléctrico: por... Tipos Infames ! books will never die. No matter how many fucking computers they make. Kindly: firma ilegible pero muy florida. 15/11/10.

Si queréis una firma como ésta sólo tenéis que pasaros por la calle San Joaquín 3 desde las 20 h.

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Pola Oloixarac en Quimera

1 de febrero de 2010
Empezamos el mes con los ojos muy abiertos y la estupenda noticia de la toma y conquista de la portada de Quimera por parte de Pola Oloixarac con motivo de la (ya muy) próxima aparición en España de su novela 'Las teorías salvajes' que en marzo publicará Alpha Decay. Esperamos con impaciencia y confiamos en que sea un bombazo, ya que de elogios anda sobrada (por parte de gente a la que sinceramente admiramos), y el adelanto exclusivo de uno de los capítulos de la novela que aparece en Quimera es definitivamente intenso, más atractivo y estimulante de (incluso) lo esperado.

El resto de este número 315 de Quimera (resumido como en el índice del contenido de los Juegos Reunidos):
seis novísimos poetas venezolanos;
entrevista a Enrique Redel, editor de Impedimenta;
dossier central: NarcoLteratura;
artículo sobre la obra de Elsa Morante;
las críticas de El Quirófano y etcétera.

El subrayado es de la sección de Germán Sierra, Wireless, dedicada a la problemática del libro como objeto destinado a la conservación del conocimiento, tanto en su formato impreso de sobra conocido como en el digital que se nos viene encima, apoyándose en la hermosa imagen de los hombres-libro que aparecían al final de la novela de Ray Bradbury, Fahrenheit 451:

El peligro futuro no radica pues en la escasez de libros, sino, como ha escrito Curtis White en "la curiosa estrategia que intentaría hacer la ficción tan banal que nadie, nadie en absoluto, la desee".

Así que cuidado con lo que nos venden. Cuidado con los intentos en la sombra de convertir la literatura en una constante música de fondo a la que no haga falta prestar atención ni conceder demasiada importancia.

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Regreso a la zona gris

27 de enero de 2010

En ocasiones tengo la impresión de que lo más importante de los libros se nos escapa. Absorbidos por una historia que nos seduce o enmarañados en la trampa del estilo que el autor despliega ante nosotros solemos orillar uno de los aspectos claves de toda obra: el tono. Este último aspecto se vuelve especialmente importante cuando hablamos del escritor turinés Primo Levi (1919-1987), de quien la editorial Alpha Decay ha recuperado algunos de sus primeros escritos sobre la Shoah.

174517


Arnold I. Davidson -quien ya había aparecido por las páginas de esta editorial en La filosofía como forma de vida- agrupa estos textos bajo una de las exigencias de Levi: "no vivir y contar, sino vivir para contar". Contar deviene así en imperativo moral, pero no mediante el lamento de la víctima o el ciego deseo del vengador, sino tomando distancia y mediante un esfuerzo de claridad, lo que le equipara a otros escritores como Camus o Orwell.

Y, si como Todorov, hemos apuntado la importancia del tono empleado por el italiano es por su intento de desmontar el grandilocuente utillaje verbal del totalitarismo tras los horrores de la segunda guerra mundial. El habla de Levi, su media voz, tan diferente a las proclamas anteriores, es el intento del superviviente por recuperar la lengua para volver a dar nombre a las cosas, para dejar testimonio de lo que se ha visto porque "la verdad sobre los lager ha salido a la luz a través de un camino largo y una puerta estrecha". Los textos recogidos en Vivir para contar son su intento de negar razones al crimen y evitar que esa puerta ni tan siquiera se vuelva a entornar.

...

Ésta es la experiencia de la que salí, y que me ha marcado profundamente; su símbolo es el tatuaje que todavía llevo en el antebrazo; mi nombre de cuando no tenía nombre, el número 174517. Me ha marcado pero no me ha quitado el deseo de vivir; es más, me lo ha acrecentado, porque ha conferido un objetivo a mi vida, el de dar testimonio, a fin de que nada semejante ocurra de nuevo. Y éste es el objetivo que persiguen mis libros.

"Aquel tren con destino Auschwitz" en Vivir para contar (Alpha Decay)


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Un escritor llamado Antonio Luque, antes conocido como Señor Chinarro

21 de octubre de 2009
Ahogamiento de Max Klinger (imagen) y Socorrismo de Antonio Luque

Soy de los que creen que Antonio Luque ha militado desde siempre en el partido de la Literatura, aunque a su modo, ya que parece descreer y negarse a secundar los principios firmados por otros. Y quizá ese sea el único modo de hacer un esfuerzo por la Literatura: alejarse de los dogmas teóricos que pueden leerse en los libros de autoayuda que enseñan cómo escribir libros como ya los han escrito otros antes (y siempre mejor) que tú. Se imaginan a Antonio Luque preguntando por dónde está el servicio antes de incorporarse de su académico sillón con la extinta letra ch; o a Harold Bloom dudando con su dedo pulgar si (abajo) echar al escritor a las voraces fauces de sus críticos, o, por el contrario, levantando su dedo gordo como señal de que acaba de incluirlo en su canon. No, por suerte, no son más que imaginaciones mías.

Se trata de la aparición de sus primeros libros, los dos cuentos incluidos en ‘Socorrismo’ —cuya primera edición se agotó de un día para otro— y el relato con el que participa en el volumen colectivo ‘Matar en Barcelona’ (ambos editados hace nada por Alpha Decay ). Pero aunque Antonio Luque fuera conocido antes por su carrera como músico bajo el nombre de Sr. Chinarro, no se trata de sus primeros acercamientos literarios, o ¿es que no han entendido las letras de sus canciones? Muchas de ellas presentan un primer obstáculo de extrañamiento que puede hacerlas difíciles de asimilar en una primera y desatenta escucha, por eso estos relatos se les podrán hacer incomprensibles a quienes esperen encontrar la misma forma estándar de narrar, las mismas imágenes y una fórmula de relato cortado por los patrones al uso.

El aliciente creativo de Antonio Luque parece ser la huida constante del aburrimiento, escapar del hacer las mismas cosas y contarlas después con idénticas palabras. Cuando la semana pasada, con ocasión de la presentación en Madrid de su libro, pudimos hablar tranquilamente con él, pero sin el rigor milimétrico de las preguntas ya preparadas, sino más bien como dos desconocidos que no encuentran a nadie más con quien hablar en la barra del bar al que han ido a parar, pudimos descubrir entre sus muchas anécdotas algo parecido a darse un golpe en la cabeza para diseñar el condensador de fluzo y ponerse a escribir: la fecha y el lugar fueron citados con absoluta precisión (pero no los recuerdo). Hace años y siendo Antonio Luque un chaval, se compró en un puesto de libros de segunda mano en la playa una novela de William Burroughs, 'Nova Express', donde encontró que él pensaba lo mismo que acababa de leer: que la verdad era tan sólo una convención, y que no tenía por qué ser única y aburrida.

El parecido entre Antonio Luque (arriba) y Sr. Chinarro (abajo) es realmente sospechoso

No recuerdo nada similar desde Clark Kent y Superman

Creo que si le preguntáramos a Antonio Luque (o a Sr. Chinarro, si en lugar de un libro fuera un disco de lo que habláramos) la tan traída pregunta de sus razones por las que escribe, nos diría que para no aburrirse. Pero como reiterar siempre la misma respuesta le resulta de lo más tedioso, también estoy seguro de que se inventaría otra en su lugar.

Sus relatos parecen querer demostrar que el mundo es más extraño de lo que creemos pensar —en parte porque ni siquiera le prestamos atención a su superficie ni a su constante deambular (no hablemos entonces de tratar de profundizar en esos acontecimientos)—. Los hombres abren galerías en el sueño con extraños fines, las playas de las costas se colonizan a base de residuos de plástico, los adoquines de las calles por las que pasamos de madrugada camino al trabajo y volvemos a pisar casi de noche de regreso a casa han dejado un hueco exacto en la montaña de la que proceden... En las 'vidas imaginarias' de los habitantes del pueblo minero de Rodarías (en su relato 'La mina') se aprecia enseguida su imaginación imprevisible, su facilidad aparente para sorprender, darle la vuelta a las frases habituales y hacernos reír y pensar que el hombre es envidioso por naturaleza y capaz de cualquier cosa bajo su influjo.

Dos naturalezas contrarias luchan por imponerse en estos relatos. Por un lado las primeras frases parecen escritas sin saber hacia dónde se dirigirán el resto, ni cómo terminará la historia. Pero por otro, ninguna frase parece quedar sin repasar, con el fin de conseguir en cada una un giro original de lo esperado. A algunos les parecerá excesivamente rebuscado, sin control (se preguntarán por dónde coger estos relatos), pero otros lo encontramos constantemente ingenioso, porque las palabras no cristalizan por el mero 'logro' de colocar una detrás de otra, frase tras frase hasta ser capaz de rellenar 183 páginas.

Gracias a la osadía de alguien empeñado —cueste lo que cueste— en probar cosas nuevas para no recaer en lo que antes había dado resultado, tenemos tres buenas tentativas, tres nuevos relatos: ‘La mina’, ‘Socorrismo’ y ‘Me siento haciendo un NO8DO’, donde entre las palabras saltan chispas y que empiezan a acercarse a algo muy bueno que está por venir. Esperen leyendo a Antonio Luque y verán como llega el deslumbramiento.

Publicado en soitu.es (20-10-09)


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Presentación de dos nuevos Alpha Decay Mini: Cebrián & Luque

9 de octubre de 2009
En la presentación de los dos nuevos Alpha Mini ('Cul-de-sac' & 'Socorrismo') todo parecía estar medido. Bebida hubo para todos, es decir, los editores sabían bien a quienes habían invitado. Y en cuanto editores y autores se sentaron a la mesa de la librería La Buena Vida, quienes nos encontramos en las primeras filas descubrimos que las medias de Mercedes Cebrián parecían ir a juego con el estampado de la camisa de Antonio Luque (tan parecido al cantante del Sr. Chinarro si no fuera por la tupida barba); y todo podría pasar perfectamente por una casualidad vanal si no fuera porque quienes ya leímos el relato de Mercedes Cebrián sabemos que en lo referente a la elección de estampados (del vestuario de la casas y de las prendas de vestir) todos estamos irremediablemente dirigidos desde una instancia superior que, siempre callada, nos dirige y sólo nos permite intuir que seremos incapaces de salir. ¿Hay salida? ¿Acaso existe algo fuera de ésto? En realidad, nuestra capacidad de elección es tan sólo un espejismo de individualidad: hacemos lo que se espera de nosotros, nuestras elecciones están controladas porque (seguramente) no existen otras. El amago de felicidad consistiría en creer que si existen otras muchas posibilidades, y que nosotros decidimos de entre todo aquello lo que realmente queremos elegir. Esto último no recuerdo que aparezca en el relato 'Cul-de-sac': lo mejor sería leerlo: Mercedes es una de las mejores (y me sobra para contar con una mano).

Por todo eso mientras los autores hablaban me bajaba una perpendicular perfecta de sudor frío por la espalda. ¿Por qué estaba ahí? ¿Había elegido por mi mismo que asistiría a tal evento? A la segunda cerveza olvidé todas estas espirales que no me llevaban a ningún sitio (y que no debería haber escrito). Conseguí las dedicatorias de los dos autores para los ejemplares de los infames, y hablé largo y tendido con Antonio Luque (que resultó ser más parecido al Sr. Chinarro de lo que pensaba cuando se puso a cantar unos cuantos temas del repertorio de aquel), que me insistió varias veces en ponerle "peros" a sus dos relatos: sinceramente, aprovechando que ahora no está delante, diré que ambos primero me sorprendieron, y al cerrar el libro me sentía recién aterrizado de un planeta desconocido y deslumbrante al que sé que no lograré volver hasta el próximo libro de Antonio. Disfruté de los efectos secundarios de este jet-lag.


Como en los primeros discos de Chinarro, aquí también hay que traducir: "Para Tipos Infames como nosotros. Antonio Luque"

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No soy escritor... ni falta que hace (2): Philippe Petit

3 de octubre de 2009
La meta: Alcanzar las nubes

Hoy traemos con el máximo cuidado el segundo libro de la serie "No soy escritor…ni falta que hace", iniciada hace dos semanas con la autobiografía de Miles Davis . Se trata de un libro frágil, en permanente equilibrio, y de una belleza vertiginosa. En ‘Alcanzar las nubes’ ( Alpha Decay ) el funámbulo francés Philippe Petit rememora su gran hazaña poética: tender un alambre "con nocturnidad y alevosía" entre las azoteas de las torres gemelas para asombrar a la ciudad de Nueva York una mañana de 1974. Diciendo palabras nuevas y maravillosas sin apenas abrir la boca.

Tan importante es poder mantener el equilibrio como saberse en peligro, conocer la sensación de vértigo. No podrían concebirse el uno sin el otro, porque nada importa sin su opuesto. Y Philippe Petit parece conocer ese secreto de ingravidez que no pertenece a los hombres, porque él siempre se supo especial, distinto, superior incluso, y su manera más habitual para remarcar la diferencia de su genio y distanciarse del resto fue desde niño subirse a los árboles.

Petit nos descubre su secreto de ingravidez

Este conocido funámbulo francés ha vuelto a todos locos desde muy joven, les ha dejado atrás, muy abajo, encaramándose sin atadura alguna siempre a lo más alto, con aspecto de un imberbe Rimbaud burlándose no sólo de los blandos poemas de sus compañeros de cenáculo, sino de la incapacidad de tantos para mirar más allá de la punta de sus zapatos, con los que parece no saben más que tropezar. Philippe Petit puede parecer arrogante, perfeccionista…pero es grande en sus ambiciones y en su capacidad para proporcionarse los medios necesarios para lograr sus sueños: alcanzar las nubes.

En tan maravilloso libro, ‘Alcanzar las nubes’, publicado hace apenas dos años por la editorial Alpha Decay, Philippe Petit cuenta como si de una novela se tratase la realización paso a paso de su obra más arriesgada y hermosa. La preparación de un meticuloso plan, como quien mide los acentos de un verso endecasílabo, que le condujo a encontrarse una mañana de 1974 sobre un alambre tendido y tensado entre las azoteas de las Torres Gemelas. Aquel diminuto punto que parecía sobrevolar el vacío y que podía verse, casi intuirse, desde más abajo de 400 metros, gracias a su vestimenta negra y al balancín, era el señor Petit en el más grande escenario de su vida. Ese día la ciudad de Nueva York se detuvo para contemplar asombrada lo alto que pueden volar los sueños de algunos hombres.

Una mancha en el cielo: los sueños de un hombre

Según avanzaba en la lectura de ‘Alcanzar las nubes’ me preguntaba si son tan diferentes el proceso para la realización de una actuación aérea ilegal por parte de un acróbata y el de escribir un poema, porque Philippe Petit parece trabajar creativamente como un poeta: parte de una imagen, una primera visión que se convierte en una idea fija en torno a la cual dar las vueltas necesarias hasta encontrar la expresión adecuada. De hecho, su libro no es una reunión de recuerdos, sino el empeño en volver a revivir en calma y tiempo después la sensación de aquel acontecimiento. Lo suyo es una aventura romántica, como si Lord Byron cruzara de nuevo a nado el Helesponto; una especie de Jack Kerouac abstemio cruzando el país de costa a costa pero con las ideas mucho más claras y los sueños intactos.

Pero hace falta ser poeta maldito e ingeniero a partes iguales, porque de ambos conocimientos depende su vida y la consecución del plan. La técnica y la pasión, el equilibrio y el vértigo, consiguieron superar los problemas de un plan que no podía calcularse al detalle. No fue simplemente una locura, sino una extraordinaria locura. Un gesto genial, un desafío a la naturaleza humana, al espacio donde habitan los dioses y los albatros, sin consideración alguna al poder establecido (todas las actuaciones aéreas de Petit, en Notre Dame de París, en el puente de Sydney…se realizaron siempre de forma ilegal). El libro da buena cuenta de esta inolvidable aventura poética en equilibrio, más valiosa cuanto mayores son las dificultades. "Es imposible, sí, de modo que pongámonos manos a la obra", dice Philippe Petit, porque el poeta sabe que no sobreviviría sin enfrentarse a los dos gigantes que le obsesionan.

Equilibrio: belleza y locura a partes iguales

Aquella mañana Philippe Petit abrió un agujero en el cielo con su silueta, dejó por un momento de pertenecer al mundo material e hizo caso omiso de la ley de gravedad y de la policía: ideo y perpetró una agresión contra el aburrimiento y la indiferencia, una auténtica obra de arte efímera que habría desaparecido del todo si no fuera por la narración de los momentos de intensidad y belleza extrema que revivió al escribir este libro.

"Inundado de asombro, con un miedo repentino y extremo, sí, con gran júbilo y orgullo, me sostengo en equilibrio sobre el gran cable. Con soltura. Un sabor todavía no reconocible atenaza mi lengua: el vehemente deseo de volar".

¿Hace cuánto tiempo un libro no incita tanto tu imaginación?

Publicado en soitu.es (25-9-09)


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Primera edición de 'Socorrismo' agotada en un día

23 de septiembre de 2009
"Cuéntale a los vigilantes del museo que tocar es importante"


La tercera de las "cápsulas literarias portátiles de lectura instantánea" preparada en los laboratorios Alpha Decay ha logrado un efecto inmediato: la primera edición de 'Socorrismo' de Antonio Luque, que salió a la venta anteayer (día de santo Tomás de Vill), se agotó ayer mismo (San Mateo y San Jonás). Ni los patronos del día de hoy, San Lino y Santa Tecla, han podido hacer nada por remediarlo, pero desde la editorial nos aseguran que la segunda edición del libro llegará en breve a las librerías. Enhorabuena y felices efectos secundarios.

Siempre me ha parecido que Antonio Luque estaba del lado de la literatura, aunque con sus primeros discos tuviera que pasarme horas seguidas tratando de descifrar lo que cantaba, y estos relatos, 'La mina' seguido de 'Socorrismo', constituyan su primer libro. Ahora podremos descubrir cuánto de Sr. Chinarro hay en Antonio Luque.

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Nuevas colecciones de algunas editoriales independientes

13 de julio de 2009
¿ se puede ser tan clásico y tan pequeño a la vez ?

Puede interpretarse como buen síntoma que algunas editoriales independientes decidan ampliar sus catálogos con nuevas colecciones. Otro nuevo reto que les permite proponer títulos, autores y formatos que podrían desentonar en sus respectivas líneas editoriales, con las que, poco a poco y gracias a algún que otro título afortunado que logre aunar calidad y ventas, siguen haciéndose su propio hueco en un mercado necesitado sin duda de estas propuestas.

Grandes autores en grageas!

Ésta es la nueva propuesta de la editorial Alpha Decay (aunque ya no es la última: de ella hablaremos después): la colección Alpha Mini : grandes autores en formato pequeño servidos en una nueva y cuidada traducción. Ellos han logrado definirlo muy bien: "Cápsulas literarias portátiles de lectura instantánea". El ejemplo más claro son los dos primeros títulos que pueden encontrarse ya en las librerías: ‘La mascarada de la muerte’ de Poe y ‘El cuento’ de Conrad, ambos relatos traducidos por Juan Gabriel López Guix. Más clásico no se puede ser. Hace meses, aprovechando el bicentenario del nacimiento de Poe, creíamos que igual era necesario no sólo reeditar sus relatos (de imprescindible lectura y que el aniversario del autor había estimulado), sino revisar la traducción ya considerada "clásica" de Cortázar, influida por la primera que Baudelaire hizo en su momento al francés. El traductor ha tratado de ceñirse lo máximo a Poe y olvidar ese peso que siempre suponen las traducciones anteriores, más aún siendo tan celebradas, con razón o sin ella. Ahora los lectores podremos valorar.

Después del verano seguirán las grageas a 5 euros, pero con jóvenes autores españoles en su interior. ‘Cul-de-sac’ de Mercedes Cebrián , que incluso antes de llevar leída la mitad de su primer libro, ‘El malestar al alcance de todos’, una extraña y acertada mezcla de relatos y poemas, dejó de ser "interesante" y un "descubrimiento", para convertirse en una de las mejores autoras actuales. Y en esta última sentencia incluyo autores y autoras, nacionales y extranjeros.

Aunque ‘Socorrismo’ será la primera incursión de Antonio Luque en el campo de la narrativa, esperamos mucho de él sabiendo que es el hombre a la sombra de sí mismo bajo el nombre de Sr. Chinarro , un letrista frente al cual ya nos quitábamos el sombrero cuando teníamos que descifrar las letras de sus primeros discos. En caso de duda consulte con su librero.

Y más autores seguirán apareciendo en este formato: entre los más clásicos, Saki, Vernon Lee o Henrich von Kleist; y otros autores actuales como Manuel Vilas y Javier Calvo. Pero también en breve crecerán sus colecciones: en septiembre aparecerá el primer título de la nueva colección Héroes Modernos.

Paseos por París junto a Apollinaire

Guías de paseantes perplejos:

El Olivo Azul no se ha cansado de la narrativa. Ni mucho menos. Pero tampoco quieren limitarse a ella. Con ese objetivo han lanzado recientemente su colección Errantes –cambiando el azul de las portadas de su colección Narrativas por el rojo-, que se centrará en el concepto de viaje, pero desde diferentes puntos de vista. Porque los viajes pueden ser reales, imaginarios e interiores…y también afrontarse desde distintos géneros literarios: ensayo, aforismos, diario de viaje, memorias, autobiografía, etc.

Apollinaire nos conduce en ‘El paseante de las dos orillas’ por las dos riberas del río Sena, dejándose llevar caminando por el emocionante París de las primeras vanguardias, pero sin el orden impuesto por las guías de viaje actuales. Apollinaire se plantea el paseo como una forma de vida, dejando el hogar atrás o encontrándolo en las calles por las que vaga, dialogando consigo mismo, con aquello con lo que se encuentra y con el pasado que aún late y emociona en algunas esquinas de aquellos barrios.

‘Las noches revolucionarias’ es un libro apasionante, porque apasionantes fueron los años que Rétif de la Bretonne se empeñó en describir en estas crónicas casi periodísticas. Tres años desde el revolucionario año de 1789 dan para mucho: ideales, derechos…pero también orgías, asesinatos, torturas, saqueos, venganzas, violaciones… Todo aquello que este "espectador nocturno" o "búho de París", como a él mismo gustaba calificarse, supo encontrarse y pudo tener noticia quedó para siempre en estas crónicas, narradas no sólo como un documento imprescindible de una época sino con una emoción que casi permite leer este libro como una novela de intrigas, de hombres soñadores y actos terribles.

Lucien Victor Guirand de Scévola para la acertada cubierta

Un panteón portátil para los grandes autores:

Algún tiempo más, respecto a las anteriores, lleva la colección El Panteón Portátil de Impedimenta . Editorial en la que podía encontrarse de todo, con un excelente nivel de calidad en todos los sentidos, convertida en seña de identidad dentro de la variedad propuesta: una novela clásica japonesa como ‘Botchan’, libros extraños y malditos como ‘De la elegancia mientras se duerme’, clásicos intachables en nuevas y excelentes traducciones como su reciente volumen de relatos de Kafka, las memorias de guerra de Wyndham Lewis, los cuentos chinos de un autor español actual o libros tal difíciles de etiquetar como ‘Lo infraordinario’ de Georges Perec. Pero le han tenido que hacer hueco a una serie de libros especialmente heterogéneos o que decididamente se distancian del género narrativo. Hace meses apareció ‘El rival de Prometeo’, un conjunto de relatos y ensayos de autores de distintas épocas y procedencias sobre los autómatas, editados por Marta Peirado y Sonia Bueno.

La segunda incorporación al Panteón Portátil es ‘Francia combatiente’, volumen en el que Edith Wharton recopiló sus artículos escritos sobre sus experiencias durante los años de la Primera Guerra Mundial y los lugares del conflicto. Autora imprescindible, a la que podemos sentir enamorada de Francia, de su espíritu y causa, y verla acudir como un corresponsal de guerra a los reconocimientos del frente, pero bien vestida y sin olvidar sus elegantes sombreros.

el ejercicio "vampírico" de 'El sirviente'

Las filias "anglo" de una editorial declarada "francófila":

Cabaret Voltaire inician con ‘El sirviente’ de Robin Maugham, una nueva línea de literatura anglosajona, con la intención de completar su excelente vertiente de literatura francesa (Cocteau, Zola, Stendhal, Gide, Duras, su decidida apuesta por recuperar a Gómez Arcos, y otros más). La editorial seguirá siendo más francesa que inglesa en cuanto al número de títulos, pero esta nueva propuesta seguro que les permitirá editar a autores a los que tenían ganas pero que por desgracia no cabían en la línea editorial que seguían. Una suerte para aquellos que nos declaramos sus seguidores.

‘El sirviente’ es el relato de una posesión o dominación silenciosa: Tony, el señor, irá cayendo poco a poco bajo la dominación de Barrett, su nuevo y extraño mayordomo; estos dos personajes que fueron interpretados en la gran pantalla por Dirk Bogarde y James Fox, dirigidos por Joseph Losey con guión de Harold Pinter, en una de las grandes películas británicas. Busquen la película (no sabemos si resultará fácil, nosotros aún seguimos buscándola) y el libro, una excelente novela de la que volveremos a hablar dentro de poco.

Publicado en soitu.es (12-7-09)


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...nueva editorial a la vista!!

29 de octubre de 2008
Uno de los logotipos de la nueva editorial

Para muchos supone una alegría saber que de repente una nueva pequeña editorial (independiente, 'microeditorial' o como cada uno quiera llamar a este esperanzador movimiento) surge entre nosotros. A cada instante nace una nueva editorial con claras intenciones literarias, siguiendo la estela de las ya más que consolidadas Anagrama o Acantilado (por ejemplo).

Desde hace unos años es sorprendentemente normal encontrar entre las pilas de novedades del sota – caballo – rey (es decir, más de lo mismo) el primer título del prometedor catálogo de alguna editorial.

Una de nuestras pequeñas aportaciones como Tipos Infames en el poco tiempo que llevamos escribiendo en soitu.es ha sido tratar de reivindicar esta importantísima labor realizada por algunas editoriales en un panorama literario en ocasiones estancado por la repetición y la apuesta segura. A alguna de ellas ya le hemos dedicado algún pequeño (mejor o peor) comentario:
Pero aún quedan, porque son muchas más (que me ahorro citar para que este artículo no se convierta en una pesada enumeración y por el temor a olvidar injustamente alguna).

La última alegría nos la ha proporcionado la presentación de Ediciones Alfabia, el último proyecto de Diana Zaforteza, quien después de pasar por la editorial Anagrama y la agencia de Carmen Balcells fue editora junto a Enric Cucurella de Alpha Decay (editorial con un catálogo de brillantes autores: Javier Tomeo, Jim Dodge, Rachel Seiffert, el equilibrista Petit o Saki).

"Basta de lágrimas." [...]

Ahora Diana afronta un nuevo proyecto 'en solitario', secundada por un equipo formado por David Martín Copé y Elena Mateos, con la intención de, a la velocidad de 10 títulos por año, forjar un catálogo a partir de la recuperación de clásicos ocultos, la apuesta por autores noveles y mediante la publicación de ensayos que puedan ayudar a comprender la complejidad del mundo actual desde diferentes puntos de vista.

Los valores de esta propuesta editorial ya se empiezan a hacer realidad en las librerías y en los títulos que anuncian como futuras novedades.

Hemos ojeado (de momento) la novela 'Artemisia' de Anna Banti, sobre la pintora del barroco italiano Artemisia Gentileschi, un rescate muy alejado de la tendencia aburrida y facilona de la novela histórica actual para leer de pie en el metro o con la televisión puesta; y el libro de relatos 'Algas rojas' de Lourdes Iglesias.

Pero poco a poco irán desembarcando nuevos títulos —primero a las librerías y luego a las estanterías de nuestras bibliotecas—. 'POPism: the Warhol sixties', los (por ahora inéditos en castellano) diarios neoyorquinos de Andy en la década de los 60, cuando aún nadie le consideraba un verdadero artista. Y obras del escurridizo novelista B. Traven y de Pierre Michon, cuyos libros hasta ahora tan sólo engalanaban el catálogo de Anagrama. También proponen una recopilación de ensayos y reflexiones de varios autores sobre la compleja realidad que compone México. Pero, de momento, habrá que esperar: esperar leyendo.

Alfabia también se distinguirá por su colección Cuadernos Alfabia, una serie de libros en formato bolsillo, pero 'bolsillo' de verdad (ocupa lo mismo que una pequeña libreta), inaugurada con dos textos de Enrique Vila-Matas, 'Ella era Hemingway' y 'No soy Auster'.

Un auténtico Vila-Matas portátil

Y sobre todo marcarán la diferencia con el proyecto Text-jockey, una especie de libros sónicos donde se combinan a la perfección textos (en este caso) de Julio Cortázar, Jaime Gil de Biedma y Lourdes Iglesias, con las colaboraciones musicales de Krishoo Monthieux y Alberto Iglesias. Una experiencia nueva surgida en colaboración con la Revista Eñe y La Fábrica, muestra perfecta de la atención y la apertura hacia nuevos posibles soportes de difusión cultural.

Cuando Tipos Infames llegamos a soitu.es, ya existían algunas de las recientes editoriales que más nos interesan, y por eso, aprovechando el "nacimiento" de Alfabia, hemos querido presentarla. En primer lugar por su interés, y en segundo, como paradigma de todas ellas de las que ya hemos hablado y a las que volveremos a reseñar.

Por nuestra parte, nada más.
A los nuevos editores, desearles lo mejor (o, como sucede en el teatro, ¿aquí tampoco se puede desear tal destino para que nuestros anhelos se hagan efectivos?)

Y a los demás, a sus lectores: disfruten de lo nuevo y de aquello que está por venir.

...y aquí lo próximo que leeré.

Publicado en soitu.es (07-10-2008)


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El primer título del prometedor catálogo de algunas de las nuevas pequeñas editoriales

7 de octubre de 2008

El título que encabeza el post (creo que) es bastante explícito, así que tan sólo decir que se trata de las propuestas editoriales surgidas desde hace dos o tres años y que ahora mismo tengo en la cabeza (porque estoy seguro que no recordaré todas). Muchos de estos catálogos en apenas uno o dos años casi parecen consolidados a base de rescatar autores desconocidos o clásicos olvidados (y descatalogados) y de proponer autores actuales de calidad.

Esta es la enumeración de los autores y títulos correspondientes que inauguraron las colecciones literarias de aunas editoriales:

(se agradecerá cualquier aportación/mención que yo olvide)
(y cualquier error cometido)


* CABARET VOLTAIRE: Jean Cocteau, Thomas el impostor

* NÓRDICA: Heinrich von Kleist, Michael Kohlhaas

* MINÚSCULA: Joseph Roth, Las ciudades blancas

* IMPEDIMENTA: Stendhal, La abadesa de castro. Una crónica italiana

* PERIFÉRICA: Jules Vallès, El testamento de un bromista

* LIBROS DEL ASTEROIDE: A. J. A. Symons, En busca del barón corvo

* MARBOT: Raymond Queneau, El vuelo de Ícaro

* ERRATA NATURAE: Olivier Adam, Pasar el invierno

* KRK: Piotr Alexéievich Kropotkin, Memorias de un revolucionario

* ATALANTA: Joseph Conrad, El copartícipe secreto

* LAETOLI: Arno Schmidt, El brezal de Brand

* ALPHA DECAY: Francesc Serés, El vientre de la tierra


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