Gadir y Marcial Pons: clases de baile de salón para editores

12 de noviembre de 2009

"Lea usted esto y no se arrepentirá. No está usted perdiendo el tiempo."

Las editoriales Gadir y Marcial Pons han sido galardonadas a la par con el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2009. El premio lo concede el Ministerio de Cultura para reconocer la importancia y la calidad de la labor realizada por los editores como intermediarios entre creadores y lectores. Galardón absolutamente merecido, sí, honorífico, también, pero que al menos pone sobre el papel lo conveniente e interesante de propuestas tan sólidas y de tanta confianza como la de estas dos editoriales: un libro puede dejar de ser un libro cualquiera, un libro más entre tantos, para despertar nuestro interés si procede de editoriales como Gadir o Marcial Pons.

Javier Santillán, excelente lector y propietario de la editorial Gadir, acertó a definirlo en una entrevista que ahora que nos proponíamos escribir esto encontramos por internet (en 'Hablando Del Asunto'). A una pregunta acerca de los nombres propios y la calidad del catálogo de la editorial, él respondió: "La vida es muy breve, hay que aprovecharla bien. Y en lo que cuenta a la lectura, también. Hay que entrenar las lecturas. Es un catálogo que trata de ayudar a seleccionar las lecturas: "Lea usted esto y no se arrepentirá. No está usted perdiendo el tiempo.""

De Gadir el jurado del premio ha destacado "su esfuerzo para formar un catálogo en el que destacan obras ya clásicas y que atiende a todos los géneros"; y en el caso de Marcial Pons que su labor "ha trascendido el ámbito doméstico para instalarse en un más amplio espacio de la vida cultural española".

Nosotros destacaríamos que ninguna de las dos nos haya hecho perder el tiempo con ninguno de sus libros, siempre de calidad y editados con gusto y cuidado. Y amenazan con seguir así. (Deberíamos hacer un listado con nuestros favoritos de entre sus libros.)

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Premios, premios y premios: para Minúscula y Nórdica

27 de octubre de 2009
No conseguiremos recordar nada de la celebración de hoy

Dos de las editoriales por las que más predilección sentimos han conseguido alegrarnos esta mañana de trabajo rutinario, enseguida explicaremos porqué; así que esquivando los controles del jefe de departamento, cuyo único interés parece ser cumplimentar estadísticas de eficacia, hemos llenado el ridículo espacio de moqueta que hay bajo nuestras respectivas mesas de oficina con confeti, y después, durante los escasos minutos del desayuno, hemos brindado en silencio con tres carajillos servidos en vasos de cartón con el logo de la empresa.

Pero todo lo anterior es lo de menos, quizá hasta podría ser mentira. Lo importante son las noticias que hoy recibimos desde las editoriales independientes Minúscula y Nórdica.

Selma Ancira ha recibido el XII Premio de Traducción Ángel Crespo por su traducción de 'Viva voz de vida' de Marina Tsvietáieva (editado por Minúscula), un libro que leímos y que recomendamos este verano. Este premio, uno de los más importantes que se conceden en España a una labor a veces tan descuidada, lo otorgan la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña, CEDRO y el Gremi d'Editors de Catalunya. Ya que sobre el libro y la autora puede leerse algo en la página web de la editorial, aprovechamos para incluir la información que sobre la traductora nos han hecho llegar. Felicidades a la editorial y a Selma, y a quien le de lo mismo una y otra cosa, que lea a Marina Tsvietáieva (que seguro que termina agradeciéndolo)!

Selma Ancira (Ciudad de México, 1956) estudió filología rusa en la Universidad Estatal de Moscú, donde se especializó en literatura rusa del siglo XIX. Más tarde cursó estudios de lengua y literatura griegas en la Universidad de Atenas. A lo largo de los años, Ancira ha ido recreando la obra de Marina Tsvietáieva en castellano, haciendo de ella una poeta reconocida también en el mundo hispano. Entre los otros autores que ha traducido están Lev Tolstói, de quien ha editado y traducido los diarios y la correspondencia, Alexandr Pushkin, Nikólai Gógol, Fiódor Dostoievski, Iván Goncharov, Iván Bunin, Mijail Bulgákov, Boris Pasternak, Serguéi Eisenstein, Nina Berbérova, Ósip Mandelstam, Yorgos Seferis, Yannis Ritsos, Yákobos Kampanellis y María Iordanidu. Reside en Barcelona desde 1988.

Los Premios Qwerty que concede BTV por tercer año para reconocer la labor de los protagonistas del sector editorial en todas sus facetas, han distinguido a Nórdica Libros con el Premio al Mejor Diseño Editorial 2009. Y aunque es algo que cualquiera que haya, no digo leído sino al menos, abierto alguno de los libros editados por Diego Moreno en sus distintas colecciones ya podía disfrutar, no deja de ser una alegría este merecido galardón -una copa de dry martini es el trofeo qwerty-. Si alguien a estas alturas necesita pruebas de ello, puede decidirse por engalanar las estanterías de su casa con el último de los libros ilustrados editado por Nórdica, un 'Alicia en el país de las maravillas' a cargo de Marta Gómez-Pintado; o encontrar entre las mesas de las buenas librerías su más reciente novedad: 'Babbitt' de Sinclair Lewis, Premio Nobel de Literatura en 1930 (y ya sabemos lo que le cuesta a esta academia premiar la obra de autores norteamericanos, pues Lewis fue el primero): altísima nota por contenido, pero también en la forma de presentarlo.

[P.D. Si quien tiene que leer este post ha llegado al final, aprovecho para decirle que si decide no venirse mejor será que no me espere despierta, estaré celebrándolo.]


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Las "aventis" del nuevo (¡y justo!) Cervantes

28 de noviembre de 2008
Nuestro voto para el Cervantes: Juan Marsé

La verdad es que hacer quinielas sobre los premios literarios se parece mucho a elucubrar las posibles necrológicas del año… con el inconveniente añadido de que si fallas el tiro no puedes guardarla en el cajón, cruzarte de brazos y esperar a que el tiempo, tozudo como él solo, siga su curso… ¡Pero cómo nos alegramos de que nuestra voz se haya escuchado en el Cervantes! No, si ya sabíamos nosotros que no hay día que pase que el ministro no pregunte si hemos escrito algo...

Por mucho que hubiera otros favoritos, ha sido Juan Marsé (Barcelona, 1933) quien al final se ha llevado el subidón de 'pasta' del Premio Cervantes 2008. Y es que podría pensarse que a Marsé este tipo de galardones le traen al fresco después de la jarana que organizó hace unos años en la entrega del Planeta cuando puso de vuelta y media la obra de la ganadora, calificando no de baja, sino de "subterránea" la calidad de las obras ganadoras (¡y eso que era miembro del jurado!), pero va a ser que no.

Ha llovido mucho desde que este catalán jugaba a contar historias ('aventis') con sus amigos en los descampados del extrarradio de Barcelona. Un aguacero que ha visto cambiar un país y ha dejado por el camino un puñado de extraordinarias novelas entre las que brilla con luz propia la divertidísima 'Últimas tardes con Teresa' (Seix Barral, 1966), en la que, gracias a Manolo Pijoaparte (un trepa en toda regla, charnego y macarra para más señas) ponía a caer de un burro a toda la falsa progresía catalana de la época.

Pero si tuviésemos que acometer la difícil tarea de recomendar tan sólo una obra de Marsé sería la EXTRAORDINARIA (sí señores, con mayúsculas) 'Si te dicen que caí', novela que demostraba que la libertad estaba allí, esperando para que nos acercásemos a ella sin miedo y dejáramos de sobarla sólo con la palabra. Una recreación de su niñez y de la Barcelona de posguerra que ha acabado convertido en una suerte de contraseña entre sus lectores. 'Si te dicen que caí' (por cierto, un verso del himno falangista 'Cara al sol') tiene una historia tortuosa que incluye el lápiz rojo de la censura, ediciones clandestinas, secuestros (del libro, no se vayan a imaginar al pobre Carlos Barral en un maletero) y una anécdota por cada lector que se haya acercado hasta ella.

Luego vendrían otras como 'La muchacha de las bragas de oro' (1978), 'El embrujo de Shanghai' (1993) o 'Rabos de lagartija' (2000), con el que ganó el Premio Nacional de Narrativa. Pueden elegir otras que, aunque a nosotros no nos gusten tanto, serán mucho mejor que lo que suele asomar en las estanterías de las librerías. Su último libro, 'La gran desilusión', es una obra escrita en los 70, pero rescatada ahora por Seix Barral. Tan difícil de clasificar como el propio Marsé. El gran Juan Marsé.

Por cierto: los Infames estamos ya hasta la punta del botín de tanto premio y no poder decir nada al respecto, así que anunciamos la creación de uno para ya mismo y que contará con la colaboración de nuestros pacientes lectores. Pero no podemos adelantarles nada todavía, así que permanezcan pegados a sus pantallas. Usted también, señor ministro.

Publicado en soitu.es (27-11-2008)

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Querido Don Miguel: ¿Quién se va a llevar el subidón de "pasta" del Cervantes?

Engolada y sincera admiración

Hoy vuelve a fallarse entre bombo y platillo otro de los premios importantes, el Cervantes 2008. Un galardón que este año se renueva en dos aspectos fundamentales: aumenta su dotación económica (125.000 euros y los ojos haciendo chiribitas) para "actualizar" una cantidad estancada desde 1987 (¿era necesario?); y se promete menos intervención oficial en su concesión, estableciendo un jurado con menos representantes del Gobierno e instancias políticas, para hacerle sitio a un ente tan peligroso (de delimitar) como "el mundo de las letras".

Una primera aclaración: 'Tipos Infames' no hemos sido invitados a participar en el proceso de selección, ni a las pantagruélicas comilonas que imaginamos necesarias para tales deliberaciones. Seguiremos esperando y acataremos la decisión, sea cual sea.

Pero además de estas novedades están, como siempre, las reglas no escritas que sirven de una u otra forma para deducir al posible ganador. Suenan, como un eco constante que se repite todos los años, los nombres de Juan Marsé, Ana María Matute, José Manuel Caballero Bonald, Javier Marías, Carlos Bousoño, Francisco Nieva, o incluso Luis Goytisolo, hermano del recientemente premiado Juan.

Y si se preguntan por qué en esta pequeña lista no hay ningún escritor latinoamericano, se debe a que una de esas leyes no escritas del premio es aquella que parece otorgar cada año un premio a cada lado del océano. Como el año pasado el Cervantes fue para el poeta Juan Gelman, dicen que en esta ocasión debería ser para alguien de la península. Aunque también suenan los nombres de Nicanor Parra, Ricardo Piglia, Alfredo Bryce Echenique, Blanca Varela, Mario Benedetti o Ernesto Cardenal.

Otro asunto a tratar es el del sexo del premio (y del premiado), porque al hacer cábalas y pronósticos, también deberíamos tener en cuenta que tan sólo María Zambrano y Dulce María de Loynaz han recibido este galardón; por eso muchas de las apuestas apuntan a la novelista Ana María Matute.

Una segunda aclaración: haciendo caso omiso de las propuestas de los demás, 'Tipos Infames' habríamos votado con gusto por el gran (grandísimo) poeta Nicanor Parra y por Juan Marsé, uno de nuestros escritores favoritos. Pero como ya dijimos, acataremos la decisión del jurado.

Una tercera y última aclaración: además de este Premio Cervantes y del Nacional de las Letras (del que ya hablamos), nos gustaría (aunque sea) citar otros dos cuya menor notoriedad pública no consigue restarle importancia para nosotros.

* Las editoriales Libros del Asteroide, Barataria, Global Rhythm, Impedimenta, Nórdica, Periférica y Sexto Piso (agrupadas desde abril de este mismo año en la asociación 'Contexto') fueron galardonadas con el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008. Un premio más que merecido y sin dotación económica, pero que destaca la importancia que estas pequeñas editoriales están teniendo en el panorama cultural.

* '¿Estáis locos?' del surrealista francés René Crevel, rescatada, editada por Cabaret Voltaire y muy recomendada por nosotros, recibió el Premio Stendhal de Traducción 2008 por la labor realizada por su traductora: Adoración Elvira Rodríguez.

Disfruten de los premiados y de los que nunca lo serán. Pero lean. Siempre hay demasiados libros pendientes. Vale.

Publicado en soitu.es (27-11-2008)

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El triunfo de Juan sin tierra

Juan Goytisolo junto a Jean Genet


No es fácil hablar sobre Juan Goytisolo, último Premio Nacional de las Letras Españolas 2008, galardón otorgado por el Ministerio de Cultura y que reconoce los méritos del autor a lo largo de más de cincuenta años de trayectoria. Aunque su nombre estaba al uno fijo en muchas de las quinielas y ya había sonado con fuerza cuando se hablaba de los posibles candidatos al Príncipe de Asturias (que finalmente acabaría en las manos de la canadiense Margaret Atwood), no era fácil que un personaje como Goytisolo se hiciera con el premio.

Y decimos que no es sencillo hablar de Juan Goytisolo (Barcelona, 1931) porque parece que todo está dicho sobre la figura del escritor catalán. Y los comentarios basculan entre la idolatría más encendida y los que quieren ver en este autor la encarnación de ese progre rancio del que no para de hablar últimamente la derecha más atávica (vena hinchada y melena al viento) en cuanto le acercan algún micrófono. No en vano, una lectura superficial de su biografía podría darnos esa idea: autoexilio en París, militancia tercermundista y a favor de la liberación sexual, antifranquista decidido... Pero si no quieren quedarse en la superficie deberían leer sus sabrosos libros de memorias: 'Coto vedado' y 'En los reinos de taifa' (ambos en Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, quien se está ocupando de editar su obra completa).

Pero no es el miedo a caer en el lugar común lo que nos dificulta hablarles de Goytisolo, sino que nuestra propia opinión está igualmente escindida entre un personaje egotista y novelista venido a menos (no se nos caen los anillos al decir que su última novela 'El exiliado de aquí y allá' es un auténtico churro) y un brillante articulista de clarividencia poco común. Porque si hay algo que no se puede negar en este autor es lo insobornable de su actitud crítica frente al poder y la injusticia, más necesaria si cabe en estos tiempos de incertidumbre. Los conflictos olvidados, el terrorismo, la inmigración, las políticas de la memoria... nada escapa a la mirada de Juan Goytisolo y su prosa fría como un escalpelo.

Algunos argumentarán que todo esto que llevamos apuntado hasta el momento escapa de los dominios de la literatura. Nada más incierto: todo dependerá de la idea que cada uno tenga acerca de sus límites, que en el caso del galardonado son de una amplitud pasmosa. Y dentro del "coto vedado" que ha levantado Juan Goytisolo entran algunas de las mejores novelas de la segunda mitad del siglo pasado escritas en español como 'Señas de identidad', 'Reivindicación del Conde don Julián' o 'Makbara' cuya postura heterodoxa y prosa autodestructiva han hecho más por la renovación de la lengua que mucho de lo que han hecho sus apoltronados críticos. Además, muchos somos los lectores que tenemos que agradecer a su labor como crítico literario el habernos señalado pasillos y extraños corredores por el que adentrarnos para encontrar allí, escondidos pero luminosos, los nombres amigos de autores como Julián Ríos o José María Blanco White.

Van a escuchar muchas cosas sobre este premio. Lo mejor es que le lean en sus obras y artículos. Es lo que les diría Juan sin Tierra.

Publicado en soitu.es (24-11-2008)

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